Cuando la tormenta llega, no debemos permanecer en ella, de inmediato vemos la forma de enfrentarla, salir de ella y continuar con paciencia y firmeza. Así sigamos clamando a Dios para que nos siga iluminando el sendero y podamos avanzar con seguridad entendiendo que todo lo que pasa a nuestro derredor mejorará.
Author: hugomontecinos
Vive el Proceso
Ninguna obra importante se realizó de un día para otro. Siempre se tuvo que cumplir un proceso. Ten paciencia, no te desesperes. Permite que Dios trabaje en ti. Dale el tiempo necesario para que te reorganice.
Problemas con la Unción
Los Problemas Llegaron
Bendecido Día
En más de alguna ocasión les he dicho que los cristianos no estamos exentos de dificultades, te puedo reiterar que no importa la situación actual que estés atravesando, esa situación de ninguna manera determinara lo que tú eres ni el destino que Dios te ha preparado. No te angusties, no te desesperes, continúa avanzando y luchando hasta atravesar esta etapa difícil de Pandemia.
El día del Señor
Quiero invitarte a proclamar en esta mañana que este es el día que hizo el Señor para ti. Cambia tu actitud, levántate con fe y esperanza recibe con gratitud este día. Hoy tienes el privilegio de vivir un día más. Con facilidad o con dificultades, lo importante es que tienes vida, ¡alégrate por eso! Cuando tú dependes solo de Dios.
Estar Firme
No dejes que otras personas quiten tu valor y te hagan dudar de tu seguridad en Jesucristo. A veces, algunos cristianos que han caminado un buen tiempo de la compañía de Jesús, se confían de las oportunidades que les ofrece el mundo, dan un paso hacia ellas y caen atrapados por el pecado.
Dejemos que Dios Tome el Control
Nuestro ego, dice que nosotros lo haremos de mejor forma y no dejamos actuar a Jesús en ella. Esa elección genera desgaste emocional en nosotros. La cruz de Jesús es un signo de sufrimiento, muerte, rechazo, vergüenza y negación a sí mismo. Cuando tomamos la cruz, significa que nos negamos a nosotros mismos y dejamos que Dios tome el control.
La Perseverancia
la perseverancia. Eso nos conduce a proseguir a la meta y esto requiere una motivación espiritual. La Perseverancia proviene de la esperanza que nos motiva para seguir adelante teniendo a Jesús en el centro de nuestra vida. Sabiendo que un día recibiremos el premio de la eternidad. En la vida, debemos afirmarnos en la idea que para llegar a la meta suprema.









