Un avivamiento en el pueblo de Dios es el deseo de volver a estar encendidos por Dios y para Dios, sin embargo, Jesús nos llama primeramente a un arrepentimiento profundo. Para experimentar la gloria de Dios en este tiempo.

Después de la ascensión del Señor, los ciento veinte llegaron a ser un grupo de personas que compartían una misma mente, una misma voluntad y un único propósito, lo cual embargaba y poseía su alma y corazón. La unanimidad de la que disfrutaban implicaba que ellos habían llegado a ser uno en todas las áreas de su ser. Ningún otro libro de la Biblia usa la palabra unánimes tanto como el libro de Hechos y una iglesia unida como después del derramamiento del espíritu santo.

No nos volvemos santos de la noche a la mañana. De hecho, algo drástico tiene que ocurrir en nosotros para cambiar lo que somos por naturaleza, es necesario una transformación radical. Esta transformación es un proceso continuo y de toda la vida, donde a nosotros nos toca querer y reconocer que necesitamos ayuda para eso, andando en obediencia a la Palabra de Dios y al Espíritu Santo. A este proceso práctico se le llama santificación.

Muchas familias viven tiempos difíciles en sus relaciones, quizá porque falta armonía, respeto o el ingrediente principal que es el amor. El destino de las familias no es sufrir por el distanciamiento entre sus integrantes. Lo que Dios más anhela en su corazón son las familias restauradas por su amor y su poder. Esta promesa de Dios es la solución para tu hermosa familia.

Un líder cristiano debe tener en cuenta que las personas a las que dirige son fines en sí mismos y no medios. La finalidad de este tipo de líder debe ser el servicio y se requieren virtudes tales como la paciencia y la constancia.

Es importante tener en cuenta que el señor Jesús enseñó sobre el ayuno, conocer el poder del ayuno bíblico nos lleva sin duda al ejercicio de una poderosa arma que Dios ha puesto en manos de su iglesia.

El Espíritu Santo que es una de las tres personas de la Santísima Trinidad. Procede del Padre y del Hijo. Cristo lo ha derramado en nuestro corazón, para hacernos hijos de Dios y para que nuestra vida sea guiada, animada y alimentada por Él.

A través de esta serie veremos cuán bueno es cuando tienes un cuerpo de creyentes juntos, que reconocen que sus vidas en unidad como el pueblo de Dios, son más importantes que sus vidas como individuales.

Cuando hablamos sobre la puerta, estamos hablando acerca de la reconstrucción de la puerta del ministerio y los ministerios de la Iglesia son la clave de la edificación de muros fuertes, y aquellos que, ungidos por Dios, tendrán la clave para edificar esos muros.

El ejemplo único del maestro despertó en el discípulo, el ardiente y sincero deseo de llegar a ser un hombre de oración. Y para nosotros no hay motivación mayor que su ejemplo; si lo amamos a Él.

Esta serie aprenderemos que la iglesia está aquí para ser una representación vital de Cristo en cada lugar, así que la iglesia es Cristo; no es un lugar al cual vamos, sino que la iglesia es lo que somos.

Cuando Dios es reducido a un medio para obtener metas egoístas, y ya no es el objeto de nuestra adoración, surge una forma de humanismo cristiano, algo aborrecible a la vista de Dios. Dios ha sido cambiado en la religión de hoy, hecho una imagen al gusto del hombre.

Los dones del espíritu santo son regalos que dios ha otorgado a su iglesia, de forma gratuita y sin ningún mérito alguno, los cuales son repartidos de formas diferentes por el espíritu santo a la iglesia.

Un verdadero cristiano se reconoce por sus frutos, así como se espera que un árbol bueno de frutos buenos, así se espera que el verdadero cristiano de buenos frutos y estos son todas sus buenas obras, nuestro buen testimonio, nuestro servicio a Dios y a los santos, y nuestra vida de santificación.

Cuando una persona nace de nuevo, el Espíritu Santo pone a esa persona “en Cristo” y estar en Cristo es ser librado de las tinieblas. Este discípulo nace perfecto y es creado en la justicia y la santidad de la verdad, y son sus elecciones en la vida las que determinan el final de las cosas para él.

No existe ni un solo verdadero creyente nacido de nuevo, vivo o muerto, que no haya experimentado esta contienda entre la naturaleza carnal y la espiritual. Entenderemos a través de estos temas que cualquier cosa que suceda, lo que hagamos, va a ser a pesar del diablo y no a causa de él.

Mateo, es uno de cuatro evangelios, los cuales narran la vida y ministerio de Jesús. La palabra “Evangelio” significa literalmente: “Buenas Nuevas”. La buena noticia es que hay salvación a través de Jesús.

La mayordomía incluye más que el dinero. Incluye a todo nuestro ser. No somos nuestros propios dueños, hemos sido comprados por un precio. Todo lo que somos y todo lo que poseemos pertenece al Señor.

La fe que es un don de Dios, y es la misma fe que estuvo en todos los hombres y mujeres de la biblia. La fe real demanda que el creyente “Toque a Dios” y “traspase los cielos” frecuentemente.

En todo momento vemos que la cruz tiene que ser el centro de donde parte todo. El propósito de Dios es que esta nueva vida sea más que solo una experiencia: es una nueva forma de vivir y un nuevo propósito para la existencia.

Fue un hombre valiente, que demostró depender enteramente de Dios. Tuvo fe, cualidades de liderazgo, entusiasmo y fidelidad. Fue una figura de Cristo, tanto en su persona como en su obra.

Hay algunos hombres que logran dejar huella en su propia generación, pero realmente son muy pocos los que consiguen producir un impacto permanente que soporte el paso de los siglos y consiga sobrevivir a los constantes cambios culturales.

Si no somos judíos y pertenecemos al pueblo santo de Dios, que es su iglesia, ¿para qué adoptar estas prácticas? Nosotros funcionamos bajo un mejor pacto establecido sobre mejores promesas.

El tener tan poco conocimiento de la preciosa sangre de Jesús ha hecho que muchos creyentes, incluyendo los pentecostales, estén en una posición de inseguridad. Fue la sangre de Jesús la que nos colocó e hizo posible que ahora estemos en Cristo.

El estudio del libro de Romanos, nos presenta el fundamento de la doctrina que Dios reveló por medio de los apóstoles a los hombres y al mismo tiempo nos presenta el poder del “El evangelio… Potencia de Dios para salvación a todo aquel que cree… Porque en él se revela una justicia de Dios que es por fe…

El libro de Apocalipsis despierta una fascinación especial porque en el se predicen los hechos que van a acontecer en este último tiempo. Por eso, en nuestros días, cuando la humanidad parece presentir que algo importante está a punto de ocurrir, se ha despertado un estado de expectación que ha llevado a muchos a acercarse a este libro.

En esta serie vamos a aprender cuáles son los principios de nuestra educación espiritual. Y que es lo que hace el Espíritu Santo por nosotros, si es que verdaderamente estamos bajo su mano.