Debemos buscar sus fuerzas para levantarnos. Él nos las da mientras lo estamos buscando, y dependemos de Él, en lugar de en nuestras propias fuerzas. Si somos débiles, es porque no estamos esperando en Dios. Somos fuertes cuando esperamos con toda confianza en Él.
Author: hugomontecinos
Nacido en el Espíritu
El apóstol Pablo lo expreso diciendo que el hombre natural está “muerto en delitos y pecados”. (Efesios 2:1) Por tal razón El Espíritu de Dios imparte nueva vida del mismo modo en que la impartió la primera vez. Si usted se cree cristiano, asegúrese de que ha sido regenerado, nacido de nuevo, nacido de “agua y del Espíritu”.
¡Trabaja!
No hay duda en que nuestra sociedad necesita lo mejor de cada uno de nosotros, necesita lo mejor de nuestro testimonio como cristianos, lo mejor de nuestra manera de trabajar, hablar, escribir, vender y fabricar. Un mundo que crece en población, disminuye en alimentos, aumenta en contaminación, el agua tiende a escasear, aparecen nuevos virus.
Ser como un Árbol Plantado
Un árbol junto al río tiene una fuente continua de agua fresca. Jamás se secará porque siempre está tomando lo que necesita. Si constantemente estamos necesitados de La Palabra, podemos ser dignos al examinar si estamos plantados o no, junto a corrientes de aguas Viva, que es Jesucristo y Su Palabra.
Que te vaya Bien
Muchos pasajes de La Biblia nos inducen a hacer lo correcto delante de Dios. Nos ayuda y nos guía para actuar en obediencia a los mandatos de Su Palabra que dan sabiduría y seguridad. La Palabra será una prenda de garantía que te evitará muchos sufrimientos y para vivir confiado bajo la cobertura del poder del Espíritu Santo en tu vida.
La Persona Sabiduría
En tiempo de prosperidad la persona sabia no se pone orgullosa. Tiene claro que ha sido Dios el que le ha bendecido. En tiempo de necesidad, la persona sabia confía en Dios, sabe que lo que pase le ayudara para bien, así lo declaro el apóstol Pablo en Romanos 8:28: “Y sabemos que los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien...”
5 – Degeneración
¿Desmayado?
Si promete que el mal será finalmente vencido, aniquilado, no ahora, no al momento sino cuando Dios lo disponga. Esto es creerle a Dios y es la garantía que El nos da de que el triunfo será algún día nuestro. Vale la pena esperar tomados de su mano.









