Pide a DIOS, sabiduría en cada decisión que tomes. Tendrás larga vida y saludable. En Lucas 22:42 Jesús, tomó la más grande decisión, ir a la cruz por nuestros pecados, porque Dios tiene pensamientos de paz para nosotros.
Author: hugomontecinos
Señales del Fin
Los problemas que dice nuestro Señor Jesucristo ya se están viviendo, vale decir, estamos en los tiempos finales, nosotros los podemos advertir en todo el mundo, en nuestro continente y en nuestro país se están dando de una manera constante, hay muchas señales y sin embargo, a pesar de ello a muchísima gente esto no les importa.
Tu Fe mueve la mano de Dios
No importa el tamaño de la oscuridad que intenta alcanzarte, porque la luz de Dios, que siempre te protege, es mayor. Su luz es poderosa e invencible como lo es Su poder celestial. Y es sólo cuando te activas en fe, que llamas la atención del Señor, y eso hace conceder tus peticiones.
Las Quejas del Creyente
El crítico no es el que importa, tampoco aquel que critica el tropiezo del hombre fuerte, o sobre quien podría haberlo hecho de mejor forma. Importa verdaderamente tu esfuerzo y entusiasmo para ver la Gloria de Jesús. El reconocimiento de Dios es para todo aquel que está en medio del conflicto, luchando con valor y convicción por hacer cosas nuevas para la gloria de Dios.
Deléitate en el Señor
“Dios prometió concederme las peticiones de mi corazón”. Pero en el contexto, este pasaje revela el principio del Señor para purificar nuestros deseos, y hace un llamado a la dedicación a Él. Deleitarse en el Señor significa disfrutar el descubrir más acerca de Él y obedecer su voluntad. Esto lleva a que el Espíritu Santo ajuste los deseos de nuestro corazón a los de Él, lo que siempre nos pone en posición de experimentar sus bendiciones.
2 – Perseverando Unánimes
Acuérdate de mí
Podemos pensar que nuestras oraciones en los momentos de mayor aflicción no son escuchadas por Jesús. Pero recordamos en este testimonio cuando el preso que estaba junto a Jesús colgado en la cruz se arrepiente de sus pecados, se declara pecador y lo reconoce como el Hijo de Dios, en ese mismo momento cuando le dice: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino”, en ese preciso momento nuestro Señor le da la salvación en forma inmediata.









