¡Cuidado con la Murmuración!

¡Cuidado con la Murmuración!

Amados hermanos.

En Santiago 4:11 “Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley. Pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.”

El humillarnos y el ponernos bien con Dios debe resultar en ponerse bien con los demás. Cuando estamos bien con los demás esto se mostrará en la forma en la que hablamos acerca de ellos. Así que no murmuremos los unos de los otros y no juzgues a tu hermano, vale decir a tu prójimo. Cuando juzgamos a nuestro hermano, como nos dice el apóstol Santiago, nos ponemos en el mismo lugar de la ley, y en efecto juzgando la ley. Siempre debemos tener presente que no somos nada delante de Dios, solo somos pecadores arrepentidos buscando su perdón, y recibimos su perdón y amor, por Su misericordia. No somos mejores que el resto. Cuando mostramos una correcta humildad ante Dios, desaparece en nosotros el juzgar arrogantemente a nuestro hermano. Somos transformados y podemos amar incondicionalmente a quienes estén cerca nuestro. En 1ª de Juan 4:21 culmina el capítulo diciendo “…El que ama a Dios, ame también a su hermano.”

Dios te bendiga en este día.

Tome tiempo para orar.

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