El arma del creyente es la que Dios ha puesto a su disposición y es su Palabra, El diablo puede atacar en muy distintas formas y repetidamente, pero la espada del Espíritu es poderosa y destruirá al maligno. Podemos ver con claridad el poder de esa palabra en el caso de Jesús cuando fue tentado por el diablo en el desierto.
Author: hugomontecinos
Habilitados para Servir
Hay personas que tienen especial talento para llevar el consuelo de Dios a los tristes y atribulados. Hay quienes pueden amonestar a los que andan por mal camino, sin ofenderles ni separarlos del Señor. Tal vez usted mismo tiene un don espiritual o alguna habilidad especial para servir y ser usado en el reino de Dios.
Fruto del Espíritu
Si aceptamos a Cristo en nuestro corazón, en vez de sentir las cosas negativas la vida, será un gozo vivir conforme su voluntad. En vez de la impaciencia, la envidia y el egoísmo que tan frecuentemente en nuestros días adorna la vida humana, la creyente vera algo totalmente distinto.
El Sello de Dios
El Espíritu Santo es un sello que garantiza la promesa divina de la salvación. Dios no desea que su pueblo viva con una mera esperanza de que “pudiesen” ser salvo. Él quiere que los suyos tengan la certeza de su salvación. No hay condiciones en la promesa de Dios, Él es dueño de la vida completamente y es capaz de cumplir absolutamente su promesa de vida eterna.
9 – Reparto del Territorio
El Espíritu Santo Mora en Nosotros
¿Cómo es posible mantenerse tranquilo en vista de la muerte que nos amenaza? Bueno, todo esto es posible únicamente porque no estamos solos en esta lucha. El Espíritu de Dios está con nosotros; todo su poder está a nuestra disposición para sostenernos en este tiempo de pandemia.
Templo Del Espíritu
Cuando recibimos visita en nuestra casa, limpiamos lo mejor posible, ponemos todo en orden. Esto nos lleva a considerar cuidadosamente lo que hacemos con nuestro cuerpo que ya no es nuestro. Es de Dios. Por tal razón debemos mantenerlo limpio, adornado con virtudes y sanas costumbres.
El Espíritu Intercede Por Nosotros
Basta que sintamos la necesidad y busquemos satisfacerla en Dios. La oración es nuestro refugio en toda circunstancia. Si es el Espíritu que nos ayuda en la oración, tenemos también la certeza de que Dios el Padre, suplirá todas nuestras necesidades.









